(Publicat en El Mundo Castellón al día el 18/04/2012)
Los medios de persuasión llevan décadas difundiendo la idea que la lucha de clases es un concepto obsoleto, antiguo, propio de mentes desfasadas. Durante este tiempo la riqueza se ha concentrado en menos manos, las deudas de la gente no han cesado de crecer, las diferencias entre ricos y pobres han aumentado.
El pueblo, hipnotizado por una riqueza inexistente, no ha reaccionado. Hasta ahora, que el espejismo del consumo a crédito se ha esfumado, y todo el mundo ve que la acumulación de más y más bienes en manos de los poderosos se hace a costa de los desfavorecidos. A costa de paro, pobreza y pérdida de derechos para la mayoría.
Que todavía hay clases es algo que los de abajo están redescubriendo a golpes. Los de arriba siempre han sido conscientes de ello.
Esta toma de conciencia de los oprimidos lo cambia todo. Los opresores, aunque pretendan seguir apropiándose de todo, han sido desenmascarados. Es fácil percibir en la calle una marea de indignación creciente ante las medidas de este ejecutivo, continuidad perfecta de la indignación que levantaba el anterior.
Las últimas movilizaciones en todo el estado –en Castellón también- han sido un éxito de participación y un ejemplo generalizado de civismo, pese al intento mediático de magnificar hechos muy aislados que han ocurrido, sin excepción, al margen de los convocantes.
Ante la exigencia de cambio la opción de la clase dominante es no negociar nada. La represión va en aumento. Cargas contra colegiales en Valencia, detenciones y denuncias arbitrarias, un chico pierde un ojo en Barcelona, otro muere en Bilbao por un pelotazo de goma lanzado por la policía. Ya han anunciado que van a cambiar el código penal para criminalizar la protesta, para que sea delito la simple resistencia pasiva.
Paralelamente proclaman una amnistía de su fraude fiscal. Se persigue a los disidentes políticos, se acusa a los jubilados de consumir demasiado en hospitales, o a los trabajadores de ser unos vagos, pero se perdona el más descarado robo cometido por los ricos contra las ayudas a las personas dependientes, contra las prestaciones sanitarias, contra las inversiones que necesitamos para generar trabajo, contra el bienestar de las clases populares.
Esto está sucediendo actualmente en España. Afortunadamente todavía hay clases. Y, afortunadamente, crece sin cesar la lucha y la rebeldía de la clase trabajadora ante las injusticias del poder.





Que te dicho, la jarra de barro y la jarra de hierro. Gracias a todo que han dado el poder a los mentirosos!
Només un apunt sobre una qüestió que estic veient a molts llocs: la resistència passiva ja està tipificada com a delicte (de 6 mesos a 1 any), el que es pretén és igualar-la a altres delictes de més greus com per exemple l’atentat contra l’autoritat (que seríen, si no recorde malamanet, d’1 a 3 anys).
Salutacions.